LAS EMOCIONES EN EL PROCESO ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE.

30.06.2014 01:11

La escuela es un espacio de interacción entre docentes, alumnos, directivos y padres de familia.  Que nos presentan diferentes circunstancias en las que expresamos nuestras emociones, que pueden ser de enojo entre docente y alumno, docente y directivo, docente y docente, docente y padre de familia.

Estas situaciones para cualquier actor son importantes al grado en que se les queda presente, pues en ocasiones les causan malestar, alegría, enojo, tristeza, un sinfín de emociones que recuerdan cuando se les atraviesa una situación parecida.

Como lo señala Matta (2004),  el papel de la emoción es importante pues no se puede pensar sin esta;  por eso, dice que la emoción del profesor tiene que ver con lo que se aprende, pues si el maestro muestra afecto e interés por lo que hace y sus estudiantes tiene mayor probabilidad que lo recuerde. Al respecto Jiménez (2004) señala que sólo permanecen en la memoria aquellas experiencias que se encuentran asociadas con las emociones, como: un profesor con sentido del humor, apasionado, lúdico, solidario, compasivo, afectivo o un narrador de cuentos y de historias fantásticas  que nos hacían participes de nuestro proceso.

 

La emoción y el aprendizaje están muy relacionados; pues  la emoción es el medio  por el cual se puede promover el aprendizaje y, por otra, las actividades que se desarrollan en la escuela, influyen de una manera decisiva en cada alumno, pues les hacen sentir diferentes emociones al estarlas realizando, por eso, los enfoques cognitivos del aprendizaje han considerado a la emoción como uno de los constructos a tomar en cuenta para comprender  los procesos de aprendizaje. 

Las emociones y en especial los gestos de afecto en los seres humanos, son indispensables  para el aprendizaje, pues, los abrazos, los gestos, los halagos, los silencios  y en especial  el contacto directo, son esenciales, pues funcionan como reforzadores en los estudiantes.  En el proceso de enseñanza y aprendizaje deben existir emociones positivas como el  amor, el afecto, el sentido del humor  para no dificultar estos procesos creativos y de  socialización.

A los estudiantes les son gratos los ambientes y climas escolares así como las clases donde sienten interés y ganas de aprender. Clases que son interesantes, motivadoras, innovadoras y culturalmente  pertinentes;  dictadas por profesores con alta calidad académica y humana. Lo que significa que la relación profesor alumno, como también la de alumnos-alumnos, constituye un tipo de relación que tiene importantes consecuencias para la formación de los estudiantes durante el largo tiempo que permanecen en las instituciones educativas. 

Con relación a la familia, los alumnos sienten que su esfuerzo, apoyo, motivación e interés  por lo que acontece en sus procesos de aprendizaje, también opera como una fuente de emociones que resulta fundamental para su aprendizaje.

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